Tónico Borgánica de rosa damascena y azahar

Equilibra y calma tu piel en un minuto.

Si te gustan las buenas costumbres, necesitas incluir el tónico en tus cuidados de belleza.

Vale que es un producto incomprendido que no todo el mundo usa, pero ¿tú sabes lo que te pierdes?

El tónico es vital para completar la limpieza de tu rostro.

Devuelve a tu piel a su estado ideal, equilibra su ph natural y la deja preparada para absorber mejor los principios activos de tu sérum, hidratante o el tratamiento que suelas utilizar.

El tónico de rosa damascena y azahar de Borgánica es un hidrolato*.

Es ideal para las pieles sensibles y delicadas. También para las maduras.

Huele a rosa damascena y a azahar. Una mezcla entre empolvado y elegante, alegría y primavera. ¿Te haces una idea?

 

* ¿Qué es un hidrolato? El agua floral que conseguimos como resultado al destilar el aceite esencial de las flores de rosa y azahar.

31,25

Utilízalo

Día y noche

Por el día, por la noche y siempre que necesites refrescar, hidratar o calmar tu piel.

Sencillo

Más fácil no puede ser. 3 o 4 pulsaciones sobre rostro y cuello, y listo.

Calma

Úsalo siempre que tu piel esté irritada. Calma tu rostro cuando el estrés hace sus estragos, tu piel se enrojece por el sol o las alergias y las reacciones aparecen. También es perfecto para aliviar los sofocos y el exceso de calor.

Motivos para tenerlo siempre a mano:

– Es la suma de los hidrolatos de rosa damascena y azahar. Dos hidrolatos, ración doble de beneficios – La prueba del algodón. Elimina los restos de suciedad, grasa y maquillaje que pueden quedar después de la limpieza facial. – Tiene efecto inmediato «que guapa estás». Tonifica e hidrata. Como es rico en antioxidantes, va más allá de las apariencias. Protegiéndote de los radicales libres y otros factores ambientales para que el tiempo no juegue en tu contra. – ¿Piel seca y deshidratada? No problem, la transforma en suave y radiante casi al toque. – Restaura el pH de la piel. Esto que te suena de los anuncios de gel de baño es crucial, porque no hacerlo puede causar sequedad, irritación, acné y otros problemas.

¿A qué esperas para incorporarlo en tu rutina?